Por dónde empezar
Qué hacer en las primeras horas para que el resto del juego sea cómodo.
En la isla del cielo
Los cuatro santuarios del principio enseñan las habilidades y no se pueden saltar. Ultramano y Retroceso son las que más se usan durante el resto de la partida.
- Recoge todas las cargas zonai que veas: son la moneda de los dispositivos.
- No malgastes tiempo peleando con constructos; fusiona cualquier cosa a un palo y sigue.
Antes de bajar a la superficie, sube el aguante en el primer santuario que puedas. Todo el juego consiste en escalar y planear, y los corazones no te dejan llegar más lejos.
Al llegar abajo
- Activa atalayas antes que nada: dan mapa y te lanzan al aire para planear lejos.
- Cada santuario da una bendición; con cuatro, un corazón o una rueda de aguante.
- Habla con Penn cuando te lo cruces: sus encargos acaban dando el conjunto de la rana.
Prioriza aguante sobre corazones hasta tener tres ruedas. Con poca vida se muere de un golpe, pero sin aguante no se llega a ningún sitio.
Qué no hacer todavía
- No corras a las Profundidades sin luz ni sin nada contra la malicia.
- No vendas materiales de mejora antes de tener el Gran Duende; muchos se piden a decenas.